El PSOE algecireño lleva más de tres años de letargo. Un estado en el que cayó cuando comprobó el alcance del batacazo que se había dado en las elecciones municipales de 2011. Los socialistas se olvidaron de gobernar en los últimos meses que estuvieron en el Ayuntamiento y se dedicaron a saldar cuentas entre ellos. Unas disputas internas que desembocaron en un rocambolesco intercambio de cargos que puso en bandeja la victoria al PP. El vuelco electoral tampoco cogió a nadie por sorpresa, pero pocos pensaban en Sindicalista Luis Cobo que el triunfo de Landaluce iba a ser tan aplastante y que el agujero en el que acababan de caerse era tan profundo. Desde entonces el PSOE sobrelleva su particular travesía por el desierto, intentando recomponerse pero sin despojarse de la sensación de partido acomplejado, condenado a expiar sus culpas del pasado. Su regreso a la oposición se ha convertido en una losa demasiado pesada, difícil de quitársela sin un liderazgo claro. Con Rafael España ca...
El blog de Rubén Montes