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Mostrando las entradas etiquetadas como dieta

Subidón

El pasado viernes 8 de junio cumplí 41 años. Antes de empezar con la celebración, tocaba subirse a la báscula para comprobar los progresos en mi operación bikini y, la verdad, me llevé un subidón. Cuando empecé en enero mi batalla con las calorías (léase Soy fuertecito ) pesaba 78,050 kilos y ahora estoy en 72,350 kilos; es decir, he perdido en estos meses 5,7 kilos. En este tiempo he tenido altibajos pero, desde que confesé hace unas semanas mis dudas sobre los resultados (léase Huele a gatillazo ), lo cierto es que me lo he tomado bastante en serio y he reducido tripa. Sigo teniendo barriga cervecera pero menos. El método: hacer ejercicio, cenar poco (voy a aborrecer el hummus del Mercadona), y reducir todo lo posible los dulces y el alcohol. Vaya, pasarlo mal y con hambre.   Tras el alegrón del pesaje, como no podía ser de otra forma, me he pegado todo el fin de semana sin cerrar el pico. Pero no es plan de dejarse otra vez, así que me h...

Huele a gatillazo

Hace unos meses os confesé que me ponía a dieta cargado de buenas intenciones con el comienzo del año. Os dije que os iría relatando los progresos desde esta buhardilla pero, como habréis comprobado, me asomo menos a ella que las inversiones del Gobierno a la comarca. El motivo no es otro que mi miedo al fracaso. Vaya, que mi reto con la báscula huele a gatillazo. La cosa comenzó bien. Al impulso inicial se juntó que cogí en enero un gripazo de dos pares, y me pegué dos semanas a base de sopas, lo que ayudó a reducir barriga. Pero pasada la enfermedad me vine arriba y rescaté mi idilio con las tapas y los dulces. Y a mi cintura volvieron esas calorías tan necesarias para afrontar el duro invierno que hemos pasado.  Poco después retomé el ejercicio físico tras tres meses de pausa debido a una operación de hernia umbilical. Volví a calzarme las zapatillas y empecé a darle al running. Pero de poco vale tanto correr si uno no cierra el pico y hace dieta. Y así ando desde e...

Soy fuertecito

"No estoy gordo. Soy fuertecito". Esta célebre frase de Eric Cartman, uno de los personajes de la serie South Park, la hago mía en este arranque de 2018 en el que me he puesto a dieta tal y como prometí. Ya ayer domingo empecé con la adaptación tras los excesos navideños a base de piña, ensalada y un sándwich mixto. Y hoy, para calibrar el reto que me espera, me he ido a la primera farmacia que he visto y me he subido a la báscula. Y para sorpresa mía me he llevado la primera alegría del año ya que, según la medición que me ha soltado el aparato, no tengo sobrepeso sino que estoy "normal" (qué peligro tiene este término). Mi peso es de 78,050 kilogramos y mido 1,75 metros, lo que arroja un 25 de Índice de Masa Corporal (IMC), dentro de la escala considerada "normal" según esta báscula. Al límite del sobrepeso pero "normal"; es decir, que no estoy gordo sino "fuertecito" como Cartman. Malas lenguas las de mis amigos y familiares qu...